jueves, 25 de junio de 2009

Cuando el frío puneño se siente en la televisión limeña


En mayo, mientras revisaba Útero de Marita, blog del periodista Marco Sifuentes, me percaté de una ilustración que no necesitaba pedir a gritos que la leyeran. El dibujo de una mujer de la sierra con un niño en los brazos parada de espaldas en una ciudad fría y una frase a la mitad de ella -“Basta de indiferencia”- lo indicaba todo. Aludía al friaje que por estos meses afecta a Puno, Cusco, Arequipa, entre otros departamentos; un aviso que esconde entre sus letras el deseo de que disminuya las muertes por neumonía. Pensé que la imagen iba quedarse encerrada en las pantallas de las computadoras, en los blogs de unos cuantos que se animan a postear este asunto del que todos conocemos y del cual algunos se hacen de la vista gorda.

No obstante, apareció ‘Enemigos Íntimos’, programa conducido por Beto Ortiz y Aldo Miyashiro que me tiró una bofeteada- literalmente- y me callaron la boca al invocar la solidaridad que nos sobra. La indiferencia no se había borrado de nuestro vocabulario, sólo se encontraba tomando un descanso.

Mientras unos cuantos canales de nuestra televisión-basura continúan emitiendo las mismas tonterías de siempre, un programita limeño empieza a reivindicarse, deja de hablar y emitir reportajes fuera del contexto o crear shows mediáticos, peleitas sin razón; para informar la muerte de 140 niños puneños en un mes, que no esperaron las ganas del Gobierno. Indicar responsabilidad al ministro de Salud, Óscar Raúl Ugarte, no devolverá a la vida a los que han agonizado en Vilavila, Rosaspata. ¿Qué son estos, suena extraño?, pues no debería, estos son pueblos ubicados en Puno-Perú. Ya se sabe de quién es la responsabilidad de tan absurdas muertes, porque se pudieron salvar si los que nos gobiernan se preocupasen de que los medicamentos lleguen a sus destinos, si invirtieran más de 3 soles mensuales en alimentación por cada poblador puneño que necesita de los nutrientes para hacerle frente a una infección, Esta vez Beto, Aldo y el país se cansaron de acusar, es mejor actuar y no esperar.

La recolección de ropa en la puerta de Frecuencia Latina es una de las acciones más humanitarias que ha realizado en su carrera profesional el periodista Beto Ortíz y el director de teatro Aldo Miyashiro y es de aplaudir. Los aplausos aumentan su volumen el saber que las miles de donaciones tienen destino y es manifestado públicamente. Toneladas de pantalones y chompas esta vez sí tienen punto de llegada. Es grato reconocer que un programa, conociendo su alcance público, sirva de ejemplo a otros que se están sumando. La llamada a la solidaridad no es cuestión de rating, ni de autoproclamarse superhéroe, como lo indicaron los conductores. Es evitar que otro Jhon León Flores, bebé de dos años de tal departamento, muera frente a las cámaras de un programa periodístico y no poder hacer nada porque ya es tarde.

Enorgullece ver que los medios tradicionales dejen su fachada empresarial y se vuelvan solidarios cuando es pertinente. Quizá sea necesario instalar unos cuantos ‘Enemigos Íntimos’ en nuestros Gobierno ciego y sordo que continúan jugando Yankempo para ver a quiÉn esta vez le cae su castigo, que queda en el nada como siempre.